domingo, 22 de octubre de 2023

Pintura “La Creazione di Adamo” (La Creación de Adán)

La creación de Adán (Capilla Sixtina, 1508-1512) de Miguel Ángel
Uno de los frescos estrella de la Capilla Sixtina es esta representación del episodio bíblico del Génesis en el que Dios da vida al primer hombre. La representación está basada en una escena del Génesis. En ella, Dios da la vida a Adán, el primer hombre de la Tierra. Adán se ha situado a la izquierda, yaciendo sobre un montículo de tierra que simboliza su llegada a nuestra realidad. Dios se ha ubicado en la zona derecha surgiendo del cielo, rodeado de un grupo de ángeles desnudos y una especie de manto borgoña que los envuelve. Miguel Ángel lo ha representado como un anciano vestido con una túnica púrpura, con el pelo y la barba blanquecina. En la obra también aparece Eva, la primera mujer de la Tierra, situada bajo el brazo protector del creador, que la sostiene anunciando su futura creación. El grupo que rodea a Dios y el mismo personaje están envueltos en un torbellino de viento y velocidad, señalando el potente soplo de vida que insufla a Adán.

Miguel Ángel dotó a sus personajes de una fuerte fisionomía, pero de una inmensa y deslumbrante belleza, confirmando las palabras del Antiguo Testamento, según las cuales el Hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios. Lo más significativo de la obra es la unión de las dos figuras principales a través de las manos de ambos personajes, que levantan sus dedos señalándose mutuamente, a escasos centímetros uno de otro. Esa conmovedora unión es el eje central que da sentido a la representación, y en ella se quiere plasmar la fuerza y el misterio de la creación de la vida humana.

Algunos teóricos consideran que las figuras y el manto que envuelve a Dios sería una representación del cerebro humano, mientras que otros suponen que se trata de una bella alegoría del útero femenino, siendo la tela verde que cuelga del conjunto, un símbolo del cordón umbilical que acaba de ser cortado. Esta obra es quizás la alegoría más poética y bella del origen del ser humano que alguna vez se ha creado.

Historia de Michelangelo Buonarroti👨🏻‍🎨

¿Quién fue Michelangelo Buonarroti?

Michelangelo Buonarroti, conocido en español como Miguel Ángel, fue un arquitecto, escultor, pintor y poeta italiano renacentista, considerado uno de los más grandes artistas de la historia tanto por sus esculturas como por sus pinturas y obra arquitectónica.​

Miguel Ángel Buonarroti
Durante los cerca de setenta años que duró su carrera, Miguel Ángel cultivó por igual la pintura, la escultura y la arquitectura, con resultados extraordinarios en cada una de estas facetas artísticas; en este sentido superó a los otros dos grandes maestros del Cinquecento: Rafael Sanzio, centrado casi exclusivamente en la pintura, y Leonardo da Vinci, tan polifacético y excelso como él pero parco en realizaciones efectivas. Sus coetáneos vieron en las creaciones de Miguel Ángel una cualidad, denominada terribilità, a la que puede atribuirse la grandeza de su genio; dicho término se refiere a aspectos como el vigor físico, la intensidad emocional y el entusiasmo creativo, verdaderas constantes en las obras de este artista que les confieren su grandeza y su personalidad inimitables.

Dio sus primeros pasos haciendo copias de frescos de Giotto o de Masaccio que le sirvieron para definir su estilo.En 1496 se trasladó a Roma, donde realizó dos esculturas que lo proyectaron a la fama: el Baco y la Piedad de San Pedro. Esta última, su obra maestra de los años de juventud, es una escultura de gran belleza y de un acabado impecable que refleja su maestría técnica.  Al cabo de cinco años regresó a Florencia, donde recibió diversos encargos, entre ellos el David, el joven desnudo de cuatro metros de altura que representa la belleza perfecta y sintetiza los valores del humanismo renacentista. Alrededor de las escenas centrales, que representan episodios del Génesis, se despliega un conjunto de profetas, sibilas y jóvenes desnudos, en un todo unitario dominado por dos cualidades esenciales: belleza física y energía dinámica.

En 1516 regresó a Florencia para ocuparse de la fachada de San Lorenzo, obra que le dio muchos quebraderos de cabeza y que por último no se realizó; pero el artista proyectó para San Lorenzo dos obras magistrales: la Biblioteca Laurenciana y la capilla Medicea o Sacristía Nueva. Ambas realizaciones son en el aspecto arquitectónico herederas de la obra de Brunelleschi, aunque la singular escalera de acceso a la biblioteca, capaz de crear un particular efecto de monumentalidad en el escaso espacio existente, sólo puede ser obra del genio de Miguel Ángel. 

Escultura “La Pietá” (La Piedad del Vaticano)

Miguel Ángel Buonarrotti: Piedad o Piedad del Vaticano. 1499. Mármol. 1.74 x 1.95 m. Basílica San Pedro, Ciudad del Vaticano.
El tema de la Piedad siempre se ha representado de manera tormentosa ante la situación que protagonizan la Virgen María y su hijo Jesús. Sin embargo, Miguel Ángel va más allá y realiza una Piedad plasmando armonía, belleza y equilibro, dejando a un lado el excesivo dolor. Nos situamos en 1498 en Roma, en pleno apogeo del Renacimiento. El cardenal Saint Denis encarga al escultor florentino, Miguel Ángel, que realice una Piedad. Se trata de la actual Piedad del Vaticano, también nombrada como Pietà, creada en mármol de Carrara y localizada en la capilla del Crucifijo de la Basílica de San Pedro. La Piedad representa el dolor de la Virgen María al sostener en brazos el cadáver de su hijo Jesús cuando desciende de la cruz. El grupo escultórico forma un triángulo equilátero sobre una base elíptica, que otorga equilibrio y estabilidad a la imagen. 

Es notable la influencia neoplatónica sobre el escultor, que da como resultado el idealismo renacentista que hace que la belleza predomine sobre el sufrimiento. De esta forma, a pesar del momento tan duro que se representa, la Virgen María aparece con el rostro joven, bello e inmaculado, simbolizando a María eternamente virgen y madre. Jesús con un aspecto más maduro que el de su madre, representando un rostro común en la naturaleza humana. Una característica poco visible pero si muy importante es el portentoso tamaño de María, ya que si se pusiera de pié, se vería a una mujer de unas dimensiones demasiado grandes. Pero todo tiene su explicación, y es para así corregir la óptica sobre la escultura desde el suelo, situando el cuerpo de Jesús en un punto de apoyo mayor.

Miguel Ángel pone mucha atención también en los detalles y en la anatomía, además de la inteligencia de saber jugar con las luces y las sombras, como en los pliegues de los paños de la Virgen, en los que casi se hace deslizar la luz. Así tenemos la Piedad más armoniosa de todas, que como última curiosidad, es la única obra firmada por Miguel Ángel. La firma la plasmo sobre la Virgen, en la misma noche en la que se enteró de que circulaba el rumor de que esta escultura no era de su autoría.

Pintura “La Creazione di Adamo” (La Creación de Adán)

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